Tips para aprovechar los viajes en cruceros

Hoy les quiero contar algunas de mis experiencias de los cruceros en que me he ido a través de PriceTravel. Debo decir que los cruceros suelen ser bastante parecidos por dentro, pero lo que cambian son los paisajes y la gente que conoces. Recuerdo varios errores que yo cometía al principio y ahora me lamento de no haber aprovechado mejor las oportunidades que tuve para realizar esos viajes. Sin embargo, sé que puedo ayudar a otras personas con mis opiniones, así que lo voy a hacer.
Tips

  1. El momento de zarpar. Hay quienes piensan que llegar a un crucero con un día de anticipación puede ser demasiado precavido, pero eso es porque no les ha pasado lo que a mí. Primero, les quisiera contar que yo he tomado alrededor de 10 cruceros en mi vida, ya que disfruto mucho viajar. Pero sí, he estado a punto de perder varios y uno sí lo perdí, debido a que encontré mucho tráfico en la carretera cuando iba en camino al puerto. No obstante, la experiencia me ha ayudado a tener callo, pues ahora me voy con un día de anticipación, camino con calma por el puerto y me voy a dormir tranquila de que no se me va a ir el viaje. Realmente es horrible llegar y saber que el bote ya no estará ahí, así que, en la medida de lo posible, lleguen con bastante tiempo, para que los imprevistos no los afecten.
  2. La alberca. Un crucero puede albergar alrededor de 5000 pasajeros, cuando no 6000. Las albercas son el primer destino de todos los que se suben a un crucero. Les contaré que yo me subí y fui temprano, como a las 9 de la mañana. Para esa hora, ya estaba todo abarrotado y no había ni un solo lugar para dejar las cosas y, mucho menos, para sentarse a disfrutar del sol. Cuando les suceda esto, les recomiendo que vayan a las albercas que son exclusivas para adultos, pues muchas veces, las que están abarrotadas son las familiares, pues los padres no se separan de sus hijos y esas cosas. O, si es sólo el caso de refrescarse o tomar el sol, busquen alguna de las sillas replegables que hay un poco más lejos de la piscina.
  3. La comida. Las grandes compañías de crucero hacen algo que, personalmente, no es de mi agrado. No sé por qué piensan que sentar a una bola de desconocidos a cenar juntos y sin tener un tema de conversación verdadero es una buena idea. Digo, de vez en cuando me he topado a alguien interesante, pero eso es muy extraño. Tienes que llevar verdadera disposición y ganas de hablar con alguien, porque si no, puede ser muy aburrido. En ocasiones, para evitar esto, a mí me gustaba ir a los restaurantes más privados, aunque tuviera que pagar la diferencia de precios.
  4. Los tours. Ésta fue una de las mayores decepciones que he tenido en mis viajes. En los primeros cruceros que tomaba, siempre me inscribía a los tours guiados para las ciudades que veríamos en tierra firme. Sin embargo, pronto me di que no vale pagar tal cantidad por estar 6 horas recorriendo a toda velocidad lo más importante. Ahora lo que hago es ir por mi propia cuenta, habiendo investigado previamente todo lo que quiero ver y cómo llegar a ello.
  5. Las fiestas. A pesar de que yo nunca he sido de las que quieren salir de antro todos los fines de semana, de vez en cuando me gusta salir a bailar durante toda la noche. Y pienso que los cruceros son los mejores lugares para hacer esto. No sólo se trata de comer a gusto, sino también de hacer cosas que no harías comúnmente en tierra. Además, las discotecas que tienen a bordo, probablemente sean de las mejores que hayas visto.