René Escobar Bribiesca Fiscalista: valores familiares

René Escobar Fiscalista, como buen hombre de familia, sabe que los valores que nos hacen mejores personas se generan en el hogar. Las enseñanzas que heredamos de nuestros padres o abuelos nos darán las herramientas necesarias para enfrentar los múltiples retos que nos tiene preparados la vida.

En medio de un mundo globalizado, sumergido en una crisis económica y de ética, convivir con el otro es una habilidad valiosísima que no debemos de perder: no sólo alude al saber comunicar y expresar ideas, significa también ayudar a los demás, proponer soluciones viables a los problemas que enfrenta la sociedad, a ser mejor en todos los ámbitos de nuestra vida. Personas como René Escobar Fiscalista apela por el rescate de los valores familiares para producir una convivencia sana y en armonía entre individuos dentro de un mismo espacio social.

Padre dedicado y amoroso, René Escobar es uno de los principales promotores en México de la unión familiar, pues es la célula de toda forma de comunidad. Al quebrantar la estructura familiar, lo que muchas personas están haciendo es desestabilizar nuestro modus vivendi, generando caos. ¿Qué hacer ante esta contingencia?

Hay mucho por hacer y aunque el camino no sea corto ni sencillo, todos es posible si se tiene perseverancia. Estos son los principales valores que todo núcleo familiar debe de tener:

Pertenencia. No hay mucho que explicar en este punto. Si la familia es un equipo y vela por el bien común de sus integrantes, sentirse parte de ella es el primer paso para trasmitir esa sensación de bienestar a otros familiares, amigos o conocidos.

Respeto. Convergir ideas y formas de pensar diversas es parte ineludible de una sociedad, por lo tanto, respetar las decisiones del otro es respetarse a sí mismo, dar pie a la pluralidad. En una familia en la que se les enseña a los más pequeños que deben de ser tolerantes ante las innumerables formas de concebir la realidad, hará de ellos personas sanas emocionalmente.

Generosidad. Ayudar a otros es una virtud que debe alimentarse desde temprana edad y no sólo indica que debamos hacer uso de esta habilidad en tiempos de crisis, sino todos los días, en cada actividad que hagamos, desde saludar a nuestros compañeros de escuela o trabajo, brindar apoyo moral o dar una palabra de aliento. La buena vibra se contagia.

Comunicación. Este es un punto muy significativo, pues es la piedra angular para lograr el bienestar común de las personas. Al interactuar con otros, aprenderemos a coexistir, evitaremos las disputas y nos sentiremos mejores con nosotros mismos.